¡Llegan los Ogros Dragón!

Estas fiestas he acabado de pintar los magníficos Ogros Dragón para mi ejército del Caos. El esquema es muy similar al que sale en el libro de ejército del Caos para 4ª edición de Warhammer. Tuve serias dudas sobre pintarlos color verde, el “esquema” actual, que también me gusta  ¡pero el rojo es puro Oldhammer! .

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Saludos.

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Golgfag Comehombres.

Hoy he visto publicado en la biblioteca del gran nigromante una entrada en la que salía una fotografía de la miniatura del Golgfag Comenhombres, un “famoso” ogro mercenario que para sorpresa mía ya hace tiempo que corre por el mundo de Warhammer.

La miniatura de Golgfag a través de las ediciones de WFB.

Descubrí a Golgfag y a sus ogros mercenarios en el libro de ejército de Mercenarios (valga la redundancia), que salió para la 5ª edición de Warhammer y siempre me gustaron las miniaturas que sacaron. Hace muchos años tuve en mi colección 4 ogros de la 5ª edición para mi ejército de Guerreros del Caos. Los usaba frecuentemente en mis partidas y de hecho más de una vez me planteé comprar la miniatura de Golgfag para poder poner un caudillo ogro que los liderarara en partidas grandes. Al final no pudo ser y encima en un arrebato de insensatez vendí los ogros para comprar rhinos, es la vida del friki con pocos recursos…

Sin más os dejo con el trasfondo de este personaje (sacado de la biblioteca del viejo mundo):

Miniatura "actual" de Golgfag.

Golgfag es el Ogro más grande, feo y desde luego más ruidoso que se recuerda haya salido de los Desiertos del Norte . En poco tiempo estuvo al mando de un grupo de guerreros Ogros igualmente brutales. Desarrolló rápidamente un gran apetito por la carne humana, y se unió a un señor de la guerra Orco llamado Gnarhrak Maldiente. Éste estaba en plena guerra con los Enanos de Karak-Kadrin, en las cimas de las Montañas del Fin del Mundo . Golgfag no estaba seguro de que le gustara la carne de Enano, ¡pero estaba encantado de tener la oportunidad de hacerlo!

Gnashrak pensó que los Ogros serían el tipo de tropa que necesitaba para derrotar a los Enanos. Sin embargo, se cansó pronto del apetito de los Ogros por los Goblins, sus borracheras y sus canciones desafinadas. Después de una borrachera especialmente ruidosa, Golgfag y Gnashrak se enzarzaron en una pelea. En poco tiempo, los Ogros y los Orcos estaban combatiendo por todo el campamento. Golgfag le arrancó el brazo al jefe Orco y lo utilizó para abrirse camino a porrazos por todo el campamento antes de sacar a sus chicos del aprieto. Gnashrak estaba completamente enfurecido (y manco).

Los ogros mercenarios de Golgfag de la 5ª edición, con él en el centro.

Golgfag ofreció en seguida sus servicios al Rey Enano Ungrim Ironfist. Le mostró a Ungrim el brazo de Gnashrak como prueba de su sinceridad. Ironfist no pudo rechazar un ofrecimiento tan sincero (él amaba su brazo). Golgfag encabezó a sus Ogros y a un grupo de Enanos por una senda secreta hasta el campamento orco en el Barranco de la Pierna Rota (llamado así por lo traicionero del terreno y sus horribles laderas escarpadas). Los Orcos fueron horriblemente masacrados. Gnashrak en persona fue capturado y encadenado, y así se le envió a Ungrim Ironfist.

Deteniéndose sólo para saquear el tesoro del Rey Enano durante las celebraciones que tuvieron lugar, Golgfag se dirigió hacia el Oeste y el Imperio. Allí se alistó en las filas del ejército imperial, y descubrió lo que sería su comida favorita: Halflings. Poco después llegó a las tierras de Tilea al servicio de un tal Lorenzo Lupo. Lorenzo descubrió que los Ogros eran tropas excelentes, pero una molestia considerable. Los ciudadanos de Luccini se quejaban constantemente de ser golpeados, robados o avasallados por los Ogros. Una noche, Golgfag decidió beber más vino del que le tocaba, directamente de las bodegas de Lorenzo. Cuando los Ogros cayeron borrachos, Lorenzo envió una compañía de Piqueros para arrestarlos y los metió en los calabozos.

Por suerte para Lorenzo, se presentó la oportunidad de librarse de los Ogros cuando llegó un mensajero de uno de los Reinos Fronterizos. El mensajero estaba reclutando mercenarios para su señor, y Lorenzo le cedió alegremente los Ogros, cobró por su comisión y soltó a Golgfag y sus guerreros. Golgfag estaba comprensiblemente enfadado, pero frente a una nueva oferta de empleo, toda una caravana de comida y una escuadra de Ballesteros Tileanos listos para disparar, el Ogro decidió dejar el asunto de momento.

La estancia de Golgfag en los Reinos Fronterizos fue provechosa y todo un éxito. Los Ogros engordaron y se enriquecieron. Se mantuvieron muy ocupados de un lado a otro, y tuvieron multitud de oportunidades para satisfacer su apetito por carne fresca. La única queja de Golgfag era la escasez de Halflings por los alrededores. Cuando oyó que se recrudecía la guerra entre los Orcos y los Enanos, se dirigió de nuevo al Norte. Se unió a una horda de Orcos y Goblins y pronto estuvo hartándose de nuevo de carne de enano.

Después de una incursión contra los Enanos, fue emboscado por nada menos que Ungrim Ironfist, su antiguo jefe. El astuto rey Enano atrajo al ejército Orco a una trampa, utilizando un convoy de provisiones como cebo. El convoy estaba compuesto en su totalidad por barriles de cerveza barata que los pielesverdes capturaron y vaciaron. Golgfag y los Ogros bebieron valientemente hasta quedar inconscientes junto con el resto del ejército. Cuando se despertaron, los Ogros se encontraron encerrados en las mazmorras de las profundidades de Karak-Kadrin, junto a los restos del ejército Orco. Sin duda, los Enanos esperaban que Golgfag muriera en la estrecha y abarrotada celda, y probablemente pensaron que era la forma más fácil y segura de matar al Ogro.

Cuando por fin los Enanos abrieron la mazmorra meses después, quedaron sorprendidos de encontrar a Golgfag vivo todavía. Se había comido a todos los ocupantes de la celda, incluidos el resto de los Ogros, excepto Skaff. Por respeto a su camarada de juergas más antiguo, Golgfag sólo se había comido, de momento, una pierna de Skaff. En una de las esquinas se hallaba una enorme pila de huesos de Goblins, Orcos y Ogros. Ungrim Ironfist quedó tan impresionado al oír esto que ordenó que Golgfag fuera liberado y llevado muy lejos.

Golgfag reunió de nuevo en poco tiempo algunos de sus antiguos compañeros, y jóvenes Ogros acudieron a alistarse. Skaff decidió continuar con Golgfag a pesar de todo, y aceptó agradecido ser el portaestandarte, ya que le proporcionaba algo sobre lo que apoyarse. Antes de que se acabara el verano, Golgfag se dirigió al Sur a través de las Montañas Grises junto a una compañía de incursores orcos. Allí fue donde se enfrentó por primera vez a los Bretonianos, y donde “abrió unas pocas latas” y probó de nuevo la carne humana.

Desde ese día, Golgfag nunca ha mirado atrás. Su reputación, si acaso, ha ido creciendo, lo mismo que su cintura. Pero todavía tiene unas cuentas que saldar, sobre todo con los Enanos de Karak-Kadrin y con el traicionero Lorenzo Lupo. Sin embargo, los Ogros son gente sencilla, y cosas así son secundarias respecto a, por ejemplo, ¡una buena pelea y la barriga llena!

Fuentes:

La Biblioteca del Gran Nigromante

La biblioteca del Viejo Mundo

Saludos!