Caballeros de la Reiksguard

La semana pasada me llegaron unos cuantos caballeros de la Reiksguard que compré por ebay. Últimamente tengo la obsesión de comprar miniaturas de WFB que salieron en la 4ª y 5ª edición, y al ver unos cuantos caballeros y un par de personajes a buen precio no dudé en pujar.

En la foto anterior podeis ver que modelo son (no son los míos, es una foto sacada de internet). Son caballeros antiguos de metal con el caballo clásico de plástico, y vienen principalmente sin escudo aunque eso no representa un problema.  ¡Ahora a pensar un buen esquema para pintarlos!

Al lote lo acompañaban dos personajes del Imperio que supongo pasarán a ser generales o héroes. He encotrado una foto del primero, al que probablemente quite ese martillo de guerra (es tan pequeño que parece de juguete) y lo reemplace por otra arma.

El segundo general, del que no he encontrado foto, es una miniatura a caballo de un héroe en consonancia con los personajes del imperio de la 4ª y 5ª edición. Lleva una armadura completa, un enorme bigote (mas bien mostacho diría yo…) y una espada bastarda con ondulaciones.

Saludos!

PD. Mi espina siempre será conseguir unos caballeros del Lobo Blanco “clásicos”, una vez estuve muy cerca de conseguirlos en una subasta pero al final por no poder atender la puja los perdí… por 50 céntimos. Grrrrr

Mi actual obsesión...
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Mini-proyecto de escenografía

El fin de semana pasado tomé unas cuantas fotos de miniaturas de mi colección. Tras pasarlasa al ordenador para ordenarlas y ver como las publicaba me dí cuenta quedaron realmente cutres.

Escenografía para wargames, escrito por Nigel Stillman (edición descatalogada)

No soy muy dado a la fotografía así que en mi inexperiencia me lancé a tomar las fotos “a pelo” con las miniaturas directamente en la vitrina, y si bien la foto quedó correcta el fondo la deslucía mucho.

Así que he pensado hacer un par de elementos de escenografía low-cost para ambientar mejor las fotos. Como mi proyecto actual es el de pintar un ejército de Ángeles Sangrientos para WH40K, y estos tienen las peanas tipo “desierto”,  el tema central está decidido.

De momento la idea es hacer una colina, ,un par de cráteres, algún montón de rocas y algún árbol reseco. Ya os iré contando.

Edición actual del libro que tiene GW para hacer tu propia escenografía. Ignoro si es una actualización de la edición escrita por Stillman o es un libro totalmente nuevo.

Por suerte cuento con la biblia del constructor de escenografía, me refiero al libro “Escenografía para Wargames” escrito por Nigel Stillman.
Saludos.

Heinrich Kemmler, Señor de Nigromantes

Heinrich Kemmler es uno de los personajes más veteranos de WFB. Su primera aparición data de la segunda edición de Warhammer, dentro de la campaña Terror of the Lichemaster, acompañado ya en esas fechas por su inseparable ¿amigo? Krell.

Heinrich Kemmler según Dave Gallagher.

Yo lo descubrí en el libro de ejército para los No Muertos de 4ª y 5ª edición, y siempre me ha parecido un personaje cuanto menos curioso. En un mundo poblado de elfos, dragones, señores del caos y ogros… tenemos a Heinrich Kemmler: un simple humano que se niega a convertirse en nigromante no muerto porque sencillamente gusta de los placeres de la vida y quiere poder seguir paladeando ricos vinos. Su historia no tiene desperdicio:

En la primera década del 2400 Heinrich Kemmler ya era un nigromante poderoso. Decide viajar hacia Nehekara, la tierra de los muertos, donde aún gobiernan los Reyes Funerarios. Su deseo es aprender sus oscuros secretos y luego volver al Viejo Mundo para erigir su propio reino. A su vuelta el 2412  toma como a aprendices a varios nigromantes menores, que luego formarán el Concilio de los Nueve.
Los discípulos de Kemmler se sublevan y durante cuatro años la guerra entre estos dos bandos azota Estalia, finalmente el Concilio de los Nueve es derrotado y huye al norte perseguido por los ejércitos de Heinrich. La batalla que representa la aniquilación del Concilio de los Nueve se desarrolla cerca de Quenelles, en Bretonia. Las legiones de los discípulos de Kemmler son aplastadas y su caudillo, el vampiro necrarca Brachnar, huye a su fortaleza en el bosque de Reikwald, en las tierras del Imperio. Durante dos años Kemmler asedia Bogenhafen, la fortaleza de Brachnar, para en el último momento antes de ser rechazado matar al vampiro en un duelo mágico.
El año 2440 Kemmler se infiltra en el castillo Vermisace, morada de Crovan Señor de Nigromantes, en busca de uno de los Libros de Nagash. Heinrich Kemmler es atrapado y encarcelado en las criptas del castillo por espacio de 5 años. Tras un largo cautiverio Kemmler escapa y derrota al Señor de Nigromantes, usando desde ese momento el título en recuerdo de su gran victoria.

Portada de la Campaña "Terror of the lichemaster" por Ian Miller.

Durante los siguientes años Kemmler azota Tilea, donde incluso algunos nobles tileanos le rinden tributo para evitar su ira. En 2475 vuelve a fijar su objetivo en Bretonia y destruye la ciudad de Breganelle, convirtiendo a la totalidad de sus habitantes en vasallos no muertos. El duque de Carcassone lidera un ejército contra Heinrich Kemmler pero es derrotado y su cadáver, así como los de sus caballeros, clavados en estacas junto a la carretera. El rey de Bretonia Theobald II ofrece una enorme recompensa para el que lidere su ejército contra el Señor de Nigromantes.
En 2478 el rey Theobald II descubre el emplazamiento secreto de la fortaleza de Kemmler y se dirigía hacia allí con un ejército. Se produce un asedio pero la poderosa magia del nigromante rechaza a los bretonianos, que se retiran. El rey jura volver y destruir al Señor de Nigromantes. Un año después el rey moviliza un gran ejército en una guerra abierta contra Heinrich Kemmler, logrando derrotarlo aunque Theobald II encuentra su fin a manos de un tumulario. El Señor de Nigromantes consigue escapar por los pelos escabulléndose por túneles secretos.
A finales de 2480 el vampiro Brachnar, asesinado en 2418 por Kemmler,  vuelve a atacar aprovechando la debilidad del nigromante. Kemmler es emboscado en los bosques de Bretonia, en donde tiene lugar una batalla que dura tres días y que culmina con un duelo épico de hechicería. Heinrich Kemmler vuelve a derrotar al vampiro necrarca pero su mente resulta afectada por el poder desatado. El Señor de Nigromantes queda reducido a un pordiosero loco que vagabundea  por las Montañas Grises, incapaz de recordar su verdadera personalidad.
En 2491 Kemmler es sutilmente guiado por manos invisibles hasta el montículo funerario donde se encuentra enterrado el paladín del caos Krell. Los dioses del caos se manifiestan como los artífices de tal encuentro y le ofrecen un pacto: restaurar su poder y su salud mental a cambio de servidumbre. Kemmler acepta y junto con Krell encabezan una horda de no muertos que penetra en Bretonia. Son detenidos en la Batalla de la Maisontaal debido a la traición de sus aliados Skaven y el valor de las tropas bretonianas, lideradas por Tancred el duque de Quenelles.

Heinrich Kemmler

Tres años después tiene lugar la batalla de Puente de Montfort, donde se vuelven a enfrentar el duque de Quenelles y Kemmler. Tras ser abandonado por su mesnada el duque resulta capturado y asesinado por Krell. El Señor de Nigromantes reanima el cadáver de Tancred y lo envía a presentar sus saludos al sucesor de Theobald II: el rey Feramand.
Al cabo de tres años Kemmler fija su objetivo en el bosque de Athel Loren. Pretende adentrarse y reanimar a los muertos que descansan bajo los túmulos funerarios. Su incursión tiene éxito pero finalmente es rechazado y huye a las Montañas Grises.
En la actualidad Heinrich Kemmler es una amenaza para las tierras comprendidas entre Tilea y el Imperio, impredecible y muy astuto anhela su viejo deseo de erigir un reino de no muertos y ser su soberano.

Breve biografía de Andy Chambers

El inimitable Andy Chambers.

Andy Chambers trabajó para Games Workshop desde finales de 1989 hasta 2004. Durante 14 años fue uno de los pilares de la compañía y diseñó/colaboró en multidud de juegos (Warhammer Fantasy, Warhammer 40K, Epic 40K y una montaña de artículos en la White Dwarf).
En muchos aspectos Andy es un aficionado al hobby con todas las de la ley, lo que vulgarmente conocemos como un frikazo, bello colectivo entre el que me incluyo. Según el Lexicanum ya de pequeño inventava reglas para los soldados de Airfix y jugaba a rol, principalmente a ESDLA, de donde sacó su afición por las fuerzas del mal en general y los orcos y goblins en particular.

Andy en los 80, cuando era un general del caos.

En el aspecto académico no fue nunca una primera espada pero eso no le impidió matricularse en la carrera de Bellas Artes (bueno mas bien su equivalente en Inglaterra). Antes de graduarse abandonó los estudios ya que descubrío que realmente aquello no le gustaba (¡!). Estuvo bastante tiempo desempleado y fue entonces cuando empezó a jugar a juegos de GW, siendo uno de los primeros Adeptus Titanicus (escrito por Jervis Johnson). Dicho juego trataba de batallas entre titanes en lo que más tarde sería el escenario de Warhammer 40K.

La horda orka del clan Goff de A.C. ¡De aquí salió Gazhkull Thraka!

A finales de 1989 Andy envió una solicitud de empleo a GW que fue rechazada, no dandose por vencido insistió repetidas veces i finalmente consiguió un empleo como “chico para todo” en el estudio de GW, en donde realizó tareas de diseñador de juegos hasta de fotógrafo de la WD.
Finalmente fue “ascendido” a diseñador de juegos y empezó a trabajar en la segunda edición de Adeptus Titanicus, el llamado Space Marine. A lo largo de su carrera Andy ha trabajado en todos los juegos principales de GW, destacando su papel el la 2ª, 3ª y 4ª edición de Warhammer 40K (SU juego).

Andy en un informe de batalla de la WD. ¡Una batalla de 8 jugadores!

No me entretendré en hablar el porqué dejó GW, basta decir que con mirar su trabajo seguro que no es por hacerlo mal. Sin lugar a duda. Después de GW Andy empezó a trabajar para Red Star Games como diseñador freelance y tras un par de trabajos más en la actualidad es el Director Creativo para Blizzard Entertainment, amén de escribir alguna novela para Warhammer.

Principalmente extraído de:

Lexicanum
El descanso del escriba

El ejército invencible

Cuando empecé a jugar a WFB había un amigo dentro de mi grupo de jugadores (que también eran amigos) famoso por ser temible en batalla. Era un adversario temido porque llevaba un ejército del caos casi invencible compuesto por un general del caos cargado de objetos mágicos, un regimiento de guerreros del caos y otro de caballeros del caos. Y con eso se hinchaba a ganar partidas.

La temible infantería del caos. Será la nostalgia pero ahora les veo su encanto a las miniaturas….

Evidentemente por aquellos tiempos teníamos poca o ninguna idea de táctica, y nuestras partidas se basaban en una carga frontal y un sangriento combate. Tras un tiempo aquel jugador se labró una reputación de invencible entre el grupo de amigos, debatiéndose largo y tendido la mejor forma de derrotar a un ejército como aquel.
Particularmente temido era su general del caos (con la marca de Khorne por supuesto) que tenía 10 ataques y encima iba tan cargado de objetos mágicos que debía ir a caballo para mantener el paso (XD). Un ejemplo de combinación culoduresca era equipar a su general con la Espada del Frío o la Espada infernal (ambas mataban si causaban una herida), el Escudo Rúnico del Caos y alguna combinación de recompensas del caos. El hecho de poseer 10 ataques era debido a que de base un general del caos ya tenía 5, y se doblaban por tener furia asesina. Khorne ya podía estar contento con sus paladines.

Libro de ejército para el caos, en la 4ª y 5ª ed de WFB. Luego salió Reino de Caos.

La combinación de objetos era ganadora por si sola, con 10 ataques de F5 y encima “mato si causo una herida” este personaje era el terror en desafíos. El resto del ejército le iba a la zaga y también tenían combinaciones competitivas de objetos mágicos.
Mucho tiempo estuvo como general del caos invicto hasta que todo el grupo de amigos nos apuntamos a un pequeño torneo de WFB que se celebraba en la tienda donde comprábamos las miniaturas. La primera ronda le tocaba jugar contra un general imperial y nuestro caótico amigo ya se relamía pensando en la carnicería. Todos pensábamos igual, pero el resultado no fue el esperado.
El general imperial, un chico algo más mayor y más experimentado que nosotros, “ablandó” un poco el reducido ejército del caos a base de cañonazos, reduciendo considerablemente el número de los caballeros del caos. Viendo que su ejército iba a ser masacrado mi amigo cargó pensando que su general podría salvar la partida, pero el jugador imperial fue más listo e interpuso una unidad de Flagelantes delante de los caballeros, forzando a cargar contra ellos.

Caballeros del caos pertenecientes a la 5º ed. Multicomponentes en plástico y metal. Todo un lujazo en aquellos tiempos.

Evidentemente los caballeros masacraron a los flagelantes, pero no a todos, y siguieron trabados en combate el turno siguiente. Con un movimiento magistral el general imperial atacó por el flanco derecho con una unidad de Caballeros del Lobo Blanco liderados por un héroe, y por el izquierdo con una de pistoleros. El resultado del combate fue desastroso para el bando del caos, perdiendo la fase por -6 con lo cual tuvo que chequear con L4 y fracasó. Los caballeros liderados por el general huyeron y fueron atrapados por los pistoleros, muriendo el general también en el proceso. Mi amigo se quedó blanco pues sus caballeros nunca habían huido ni su general muerto. El resto de la batalla fue un chiste pues cuando los guerreros del caos llegaron al combate cuerpo a cuerpo habían sido diezmados por una unidad de ballesteros y finalmente derrotados por unos “simples” alabarderos.
En aquel torneo aprendimos que no había enemigo invencible y sobretodo a equilibrar las listas, no ya por un tema de trasfondo, sino por no jugar a “todo o nada”.

Saludos.

BONUS: Para los más curiosos contar que el general “caótico” se decepcionó tanto que aparcó sus guerreros del caos en favor de coleccionar Orcos y Goblins debido a que el ganador del torneo jugaba con estos. A los pocos meses dejó de jugar a Warhammer.