El Báculo prohibido debería estar prohibido

La autoría del título de esta entrada no es mía, el copyright es de Paul Sawyer, ex-editor de la WD y (por lo que sé) ex-empleado de GW. La frase está sacada de un artículo de la WD nº39 (edición española) titulado “El espíritu del Juego”, escrito por un colaborador de la WD llamado Dave Cain.

En dicho artículo se daban las opiniones personales de diversos miembros de GW, así como algunos colaboradores, sobre lo que debería ser jugar a warhammer: ser deportivo, fiel al trasfondo y sobretodo amar el placer de jugar por encima del de conseguir la victoria a cualquier precio.

La caja del suplemento Warhammer: Magia de la 5ª ed, con todos sus complementos de cartas, plantillas y mazos de hechizos.

Para la 5ª edición de WFB  existía un suplemento llamado Warhammer: Magia que trataba de precisamente eso, reglas para lanzar hechizos y equipar con objetos mágicos a nuestros héroes. Para los que no conocieron el citado suplemento basta decir que desgraciadamente se prestaba al uso y abuso por parte de los jugadores “culoduros”. En casi todas las partidas se podían ver objetos mágicos y/o combinaciones de estos de forma constante.

Por los campos de batalla se podían ver hechiceros de Tzeencht de nivel 1 montados sobre discos voladores y equipados con la Gema Negra de Gnar (1), destinados a trabarse con nuestro mejor héroe para así sacarlo de la partida. Otro combo clásico era un héroe con poco valor en puntos (un goblin o un skaven por ejemplo)  equipado con el Corazón del Infortunio(2), a modo de terrorista suicida.  Luego estaban clásicos como la Corona del Poder o el Libro de Ashur, que nos permitía tener un hechicero Bretoniano usando magia Nigromántica y levantando cadáveres para que luchen junto a los bravos caballeros del reino.

La carta de objeto mágico correspondiente al infame Amuleto Negro.

No os aburriré con más batallitas sobre las barbaridades que se hacían por aquella época, basta decir que antes de pasar a la 6ª edición del juego se hizo una reforma del sistema de magia que se publicó en la WD, y además se hicieron populares por los torneos de la época varias “reglas de la casa” para tratar de evitar el abuso. La reforma en sí no cambió mucho las cosas pues tan solo algunos objetos mágicos fueron clasificados como disponibles para un ejército tan solo ( un ejemplo fue la Armadura Brillante), y para otros se corrigieron las reglas para hacerlos menos letales ( otro ejemplo: el Hacha de los Verdugos).

Para mí lo más interesante fue la Regla del Veto ideada por Jervis Johnson para  el torneo del personal de GW de aquel año. La regla era muy sencilla, al inicio de la partida cada jugador declaraba todos los objetos mágicos que incluía en su ejército, pero no quién los llevaba. Entonces el rival podía vetar cierto número de objetos mágicos a cambio de conceder al rival puntos de victoria por adelantado.

Un ejemplo práctico:

En una partida Imperio contra No Muertos los dos generales declaran sus objetos mágicos. El general del Imperio desea vetar el Anillo de los Carstein y el Amuleto Negro de su contrincante, mientras que el general No Muerto desea vetar la Corona del Poder que está en el bando imperial.

Antes de empezar la partida el bando No Muerto ya posee 2 puntos de victoria ya que el general Imperial le ha vetado 2 objetos mágicos. Asimismo el bando imperial empieza con 1 punto de victoria por la Corona del Poder vetada por su adversario.

A simple vista puede parecer una regla un tanto inútil pero en su momento ayudó a “reeducar” a muchos generales habituados a ganar mediante los objetos mágicos y no mediante sus tropas y su táctica.  Desgraciadamente se siguieron cometiendo abusos en las listas de ejército por lo que en el cambio a la 6ª edición de WFB los objetos mágicos vieron disminuido su poder considerablemente.

Cartas correspondientes a la 8ª edición de WFB. Vuelve el sistema de mazos de cartas.

Como actualmente ya no juego ni conozco el reglamento lo suficiente como para opinar no comentaré nada sobre los objetos mágicos.  A mi me parece que el sistema de 5ª ed es válido siempre y cuando exista un poco de autoregulación.

(1) La Gema Negra de Gnar era un objeto mágico que hacía que su portador y un enemigo trabado en combate cuerpo a cuerpo se “volatilizaran” del campo de batalla para quedar apartados en un mundo paralelo del que solo salían con un 6, como en el parchís. Era una manera fácil de apartar de la batalla tu carísimo general alto elfo montado en dragón emperador, y de ganarte unos sonoros abucheos.

(2) El Corazón del Infortunio era un objeto mágico que explotaba al morir su portador, pudiendo llegar a causar impactos de F10 que causaban 1D6 heridas. Se podía identificar a dichos héroes porque llevaban un cartel que ponía “pegadme”.

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2 comentarios en “El Báculo prohibido debería estar prohibido

  1. Muy interesante, sí señor. Enhorabuena por este tipo de artículos sacados del baúl de los recuerdos. Para los que llegamos a WHFB o 40k a partir del 2000 y no conocimos (jugando) la 5a y anteriores esta clase de posts creo que son muy interesantes para conocer cómo era antes de 6a ed y cómo ha sido la evolución.

    Un saludo

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