La Batalla por la Tumba de Anurell (Parte 2): ESCENARIO

Después de situarnos con el relato de la entrada anterior (pincha aquí si no la has leído aún) veamos las reglas para jugar el escenario. Para mí este informe de batalla tiene mucho del espíritu del juego que había en los inicios de GW. Es sencillo pero muy rico en trasfondo. No agobia con reglas especiales, demostrando que a veces en la sencillez radica el éxito.

Emplazamiento de la Tumba del elfo Anurell y de la batalla.

TRASFONDO

En la época de Bel-Shannar, antes de la guerra contra los Elfos Oscuros, los Altos Elfos recorrieron el mundo en su gran era de exploración. Poderosas naves partieron de Ulthuan cargadas de navegantes, cartógrafos y guerreros para cartografiar las costas de las nuevas tierras, y establecer asentamientos y colonias. Establecieron contacto con los Enanos, y empezó una gran era de comercio y amistad.

En esa época, Anurell era un gran navegante Alto Elfo que recorrió los océanos del Viejo Mundo con su formidable nave dragón. Anurell poseía una antigua joya mágica, llamada la Piedra del Navegante, con la ayuda de la cual podía observar las estrellas, y percibir el flujo y reflujo de las aguas, y el movimiento de los vientos. Gracias a su magia, podía seguir navegando cuando otras naves quedaban rezagadas por falta de viento, o atravesar océanos profundos y localizar estrechos canales navegables entre arrecifes y acantilados.

En 1658 (el año 2739 del calendario imperial), Anurell zarpó de Ulthuan para intentar buscar una ruta oriental hasta Cathay. Un mes después rodeó el cabo sur de las Tierras del Sur, donde mil años más tarde los elfos construirían la fortaleza del Amanecer. El tiempo y los presagios eran propicios, pero al dirigirse hacia el noroeste y penetrar en el mar del Terror, sucedió el desastre.

Su flota fue atacada por un horrendo monstruo marino que surgió de las profundidades para engullir las frágiles naves élficas. Sus repugnantes tentáculos negros y sus cavernosas mandíbulas destrozaron las naves, arrastrándolas a las profundidades, de donde no había escapatoria. Con sus navíos gravemente dañados y con grandes vías de agua, tan sólo la tripulación de Anurell y otra nave pudieron escapar del horror y huir hacia el norte. Tras avistar tierra, Anurell y un grupo de supervivientes llegaron al extremo sur de las Tierras Oscuras, donde establecieron su campamento y se prepararon para resistir el hostil invierno.

Unos meses después estaban sumidos en la desesperación. Las incursiones goblins habían causado muchas bajas, y las enfermedades y el hambre habían hecho estragos. Cuando Anurell murió en combate, sus afligidos camaradas edificaron un gran monolito, bajo el cual enterraron su cuerpo con la famosa Piedra del Navegante. Sin un líder que les guiara, desmoralizados, y temiendo por sus vidas, el harapiento grupo decidió marchar hacia el norte, en vez de permanecer quietos y morir de hambre. En la primavera del año 1659 partieron hacia el norte, hacia la llanura de los Huesos, y nunca más volvió a saberse de ellos.

Siglos después, una expedición procedente de la fortaleza del Amanecer localizó el antiguo monumento. Fue enviado un ejército al mando del señor de Dramalliel para comprobar que fuera realmente la tumba de Anurell, recuperar su cuerpo y la Piedra del Navegante. Cuando la vanguardia del ejército, al mando de Eldril, llegó al lugar, los Altos Elfos fueron atacados por un gran contingente de hobgoblins. Después de una dura lucha, los odiosos hobgoblins fueron rechazados, pero muchos elfos habían muerto. Eldril envió un mensajero al grueso del ejército para que avanzaran más rápidamente, antes que los hobgoblins pudieran reagruparse y atacar una vez más. Los elfos que quedaban esperaron la llegada del ejército, pero al amanecer, el retumbar de los tambores al otro lado de las colinas volvieron a traer su mensaje de muerte…

Robin Dews es el Señor de Dramalliel.

PREPARACIÓN DE LA BATALLA

Cuando acordamos jugar esta batalla, Gary y yo decidimos que sería muy interesante crear una historia en la que enmarcar la confrontación. Si juegas regularmente con los mismos oponentes, este sistema puede hacer que vuestras batallas sean mucho más emocionantes. A veces es difícil saber exactamente qué detalles y qué condiciones de victoria especiales determinados por el trasfondo histórico pueden afectar al resultado de una batalla, pero con un poco de experiencia podrás librar batallas con trasfondos aún más emocionantes.

Gary Morley como el comandante Bzaark de los Enanos del Caos.

TRASFONDO Y DESPLIEGUE

La batalla tuvo lugar un día después de la batalla entre las avanzadillas de los ejércitos de Altos Elfos y de los Enanos del Caos. Decidimos que una unidad de infantería del ejército Alto Elfo desplegaría primero a 30 centímetros o menos de la tumba de Anurell. El ejército de los Enanos del Caos podría desplegar en el área comprendida entre el río y la media colina situada en el borde noroeste de la mesa, y a 45 centímetros o menos del borde de ésta. El resto del ejército Alto Elfo podría entrar en el campo de batalla durante la fase de movimiento del turno 1, por cualquier punto entre el río y la media colina de su borde de la mesa.

El despliegue daba a los elfos la ventaja de poder ver la disposición de las tropas de los Enanos del Caos antes de que sus tropas entraran en la batalla. Sin embargo, al permitir que el ejército de los Enanos del Caos pudiera desplegar en un área de hasta 45 centímetros del borde de la mesa, quedaba compensada con la ventaja que los Altos Elfos tenían sobre los Enanos del Caos a causa de su movimiento superior.

CONDICIONES DE VICTORIA

Las condiciones de victoria de la batalla eran sencillas. Debían aplicarse todas las condiciones de victoria habituales de Warhammer, pero además, los Altos Elfos obtendrían cinco puntos de victoria si al final de la batalla tenían una unidad no desmoralizada a 15 centímetros o menos de la tumba de Anurell. Si los Enanos del Caos lo impedían, o tenían un regimiento no desmoralizado a 15 centímetros o menos de la tumba, los cinco puntos de victoria serían suyos.

Después de disponer el terreno y ponernos de acuerdo en las condiciones, ambos nos dispusimos a organizar nuestros ejércitos.

Hasta aquí “las reglas”. ¿Sencillo, no? En la próxima entrada veremos lso ejércitos históricos que jugaron esa partida.

Os recuerdo la fuente de esta entrada:

Fuente: http://www.zharr-naggrund.poderna.com/index.php

Saludos.

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